Galería Isabel Anchorena

María Angela Rivero

Es en tigre, Buenos aires, donde pase mi infancia, lugar lleno de vitalidad, donde los arroyos se desbordaban en crecientes mareas, de una vegetación exuberante y tonalidades teñidas según la estación.

Villa del lago, Córdoba, donde estaba la casa frente al lago. Allí todos los años pasábamos tres placenteros meses de veraneo familiar. Paisaje de serranías, de piquillines, peperinas, la brillante mica que afloraba entre las rocas, alguna que otra iguana, los dientudos y percas que bailoteaban en los cristalinos arroyos.

Fueron estos dos lugares, donde tuve la bendición de poder absorber las vivencias sensibles, descubriendo el mundo a través de la naturaleza.

El inagotable contenido vivenciado surge espontáneo en la obra. Experimento con distintos medios, ellos hacen que el gesto tenga firmes trazos: barras al óleo que hago en el atelier, pigmentos, acrílicos, óleos. Todos ellos sobre el soporte de lienzo crudo, seguido por una intervenida imprimación que aflorará en la obra.

Estudié en la escuela de bellas artes «Prilidiano Pueyrredón», pero fueron tres grandes maestros, con sus enseñanzas y vivencias los que me formaron: Miguel Ángel Vidal, Kenneth Kemble y Guillermo Roux.